¿Estudiantes del Siglo XXI o fantasmas de la ilustracion?
Muchos países en el mundo están modificando hoy su sistema educativo y eso tiene dos razones; una de ellas es económica, ya que buscan la manera de insertar a la nueva Generación en el sistema económico de este siglo. La segunda razón es cultural, todos están pensando en cómo educar a nuestros niños para que tengan sentido de identidad cultural, para poder legarles los sentidos culturales de cada nación y a la vez insertarlos en el sistema de globalización. Pero, ¿Cuál es el problema de esta situación? Están tratando de visualizar y predecir el futuro con bases y sistemas del ayer, con niños que hoy en día no le encuentran sentido al asistir a la escuela; antes se enseñaba que estudiando, sacándose buenas calificaciones y logrando un título universitario, llegarías a conseguir un buen trabajo, pero a esto ya nadie se lo cree, o se piensan que no vemos cómo los mas ignorantes son los mas alimentados de nuestra sociedad. Pasa que nuestro sistema educativo actual fue concebido y estructurado en la época de la Ilustración y en las circunstancias económicas de la revolución industrial; por esta razón, se ha llegado a tener un ciclo de demencia en cuanto a educación, ya que se consideran y se conciben solo dos tipos de personas, las que tienen capacidad académica y las que no la tienen, generando así, una ignorancia colectiva , porque esta mas que claro que una persona brillante se pudo haber creído que no era “académica” por una simple desvalorización de la escuela. Es totalmente inadmisible que en países como los EE.UU los números de niños afectados por el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), sean éstos:
No es que el síndrome no exista, pero creo que esta de mas decir que este no es un grafico de la verdad. Esta es la era donde los jóvenes se encuentran más estimulados por las nuevas tecnologías, y están hasta amenazados de aceptarla correctamente, pues se los penalizan por distraernos de cosas que son un aburrimiento, éstos jóvenes están consumiendo medicaciones a menudo bastante peligrosas, solo para hacer que se concentren y se calmen, insensibilizándolos a los estímulos de la vida cotidiana.
La escuela como se plantea hoy en día, es una fábrica, con timbres sonando a ciertas horas, salones especializados por materias, y los chicos que se insertan al programa por su edad, como empaquetados e igualados a otras personas sólo por su fecha de fabricación. Los jóvenes difieren mucho unos de otros, hay quienes son mucho más capaces que los de su misma edad, hay quienes trabajan mejor en grupos chicos que en los grandes y hay quienes necesitan trabajar a cierta hora del día para funcionar correctamente. No se deben comenzar los estudios con una regla de estandarización de las evaluaciones, de los planes de estudio, de la ideología de los profesores… Y debemos ir exactamente en la dirección opuesta; todos tenemos la capacidad de pensar muchas opciones a un problema, de tener creatividad; pero esta capacidad se va deteriorando a medida que pasan los años, y cuando llegamos al punto de perder esta capacidad, es justamente cuando nos graduamos y somos personas educadas a los ojos e la sociedad.
Debemos observar que la mayor cantidad de conocimientos y de avances se dan en los grupos, con colaboración y crecimiento mutuo, mientras que en la actualidad lo principal que se hace, es separar ese crecimiento, separar el ambiente natural en donde se debe desarrollar esta capacidad de mejorar.
Una teoría ejemplar de este cambio que se está llevando a cabo de a poco en el mundo, es el sistema Komon, que se aplica a las matemáticas, pero que es un sistema viable para poder tomar como base para las demás asignaturas.
Lo primero que se realiza en este estudio es una evaluación diagnóstica, que permite conocer el nivel del alumno; de acuerdo con ese nivel, se le da el material didáctico que corresponda. Se tienen 21 niveles y se puede empezar desde los 2 años de edad. No hay una clase expositiva en donde una persona enseña, a la maestra se la llama “orientadora” ya que su trabajo es orientar y guiar al alumno, no enseñarle. La clave del método consiste en que cada alumno comienza con un material acorde a su capacidad, empezando por un punto fácil que domina y así, toma confianza en sí mismo para empezar a disfrutar del estudio. El éxito de este modelo radica en su individualidad, en ir paso a paso, NO HAY UN PROGRAMA ESTÁTICO QUE CORRESPONDA A UNA EDAD DETERMINADA, cada uno sigue su propio ritmo y hasta que tiene un dominio completo de cada tema, no avanza. Se trabaja independientemente de su grado escolar y así logran ver conceptos que todavía nadie les explico en la escuela.
La escuela pasa demasiado tiempo explicando la teoría de las cosas, siguiendo un cronograma estricto donde los tiempos apremian, dejando de lado gran parte de la ejercitación que los alumnos necesitan para nivelarse, pues, hay quienes entienden rápido pero hay tantos que no lo hacen. Es necesario independizar a los alumnos hasta llegar al conocimiento autodidacta, sin estar recurriendo a esa persona que te explica, dándoles herramientas tales como el hábito de estudio, la capacidad de trabajo, el poder de concentración, el razonamiento lógico, la agilidad y el cálculo mental.
En este método, además, al darles un cuadernillo de ejercitación adecuada a su capacidad individual, cada quien hace sus ejercicios sin intención de copiarle al de al lado, puesto que no es lo mismo. Por otro lado, en el momento de corrección, si se encuentra algún error, el cuadernillo es devuelto al alumno para que él solo encuentre su error y lo corrija. Los tiempos para completar los niveles depende de cada uno, hay quienes hacen tres niveles en un solo año y hay quienes tardan más de un año en completar uno solo.
Esta más que claro, que nuestros sistema actual de educación, no es tan actual. Ante los continuos progresos tecnológicos y el mundo más globalizado, es hora de empezar a cambiar nuevamente la educación de nosotros, los jóvenes, es hora de replantear las necesidades de esta sociedad que se viene, somos el futuro, NO somos el resultado del pasado que trabaja en nuevas máquinas. Cada quien es un mundo, y ese mundo debe respetarse, y la educación se debe adaptar a tal, no al revés.
Foto: Facundo Otaduy
Opinión: Alexandra Maero